En la tardecita salteña saltaron a la cancha entre fuegos y bengalas los juveniles locales ante Soriano, en un partido que marcaba la expectativa propia de una final del interior, con antecedentes valederos de ambos lados y con la adrenalina propia de jóvenes con rostros casi sin afeitar, que se juegan algo grande, nada más ni nada menos que ser los mejores del interior del país.
No es poca cosa, en este ambiente de “héroes y villanos” a los que encontramos diariamente en el súper, en la carnicería o en el centro de cualquier capital.
Es así cuando se juega por la camiseta del pago. Y allá fueron entre luces y bengalas, con mucho protocolo en clave fiesta.
Siempre se dice que un gol tempranero cambia cualquier táctica, cualquier plan defensivo y eso fue lo que sucedió precisamente, porque cuando aún no se habían cumplido 10 minutos, nace una jugada por izquierda, va el pelotazo cruzado al segundo palo y el pie sutil de Bautista Medina manda la pelota al fondo del arco.
Después los nervios a flor de piel, la ventaja local determinaba que el equipo moviera sus piezas con más criterio ante un rival que se la jugaba en cada trancada, en cada cuerpo a cuerpo.
Lucha y lucha aunque los chispazos de fútbol encendían las tribunas, mas llenas con familiares que de público común, aquel que va motivado por ver la selección. Claro que era una buena oportunidad para ver una doble jornada de dos selecciones locales y con esa garantía que le da la defensa de los colores del pueblo más allá de exposiciones en la cancha.
Es nuestro “Mundial” y se vive de una manera distinta, se palpita de otra manera y se gritan los goles hasta que las gargantas queden rojas y los más fanáticos se les marque los alambrados en la cara. La final se siente más que se juega y se siente adentro de la cancha como afuera. Y alla iba esta primera final, con el local con un gol apuntado en los formularios y otros casi casi en la voz de los relatores.
Las jugadas de gol rondaban el arco visitante, pero las gargantas no explotaban con el grito sagrado del gol, hasta que recién cuando se remontaba al epilogo del partido viene ese zapatazo de Díaz, que se mete arriba en el trampero visitante, para estampar el 2 a 0, desatar la locura locataria en las tribunas y poner una carta de crédito de cara a la revancha el próximo domingo en Mercedes.
Ahora las cosas cambiarán, con casi los mismos protagonistas pero con otras escenografia, pero lo que ya desde ahora es seguro, es que hay clima de final y la libreta pronta para escribirles una nueva historia de nuestro Mundial juvenil.
Escribe: Francisco Connio
Detalles
SALTO (2): Alejo Mussetti, Kevin González, Bautista Sánchez, Mauro Balbi, Antonio Ramallo (90' Leandro Santana),Moisés Gallo (60' Mateo Díaz), Máximo Texeira, Ramiro Tafernaberry (60' Enzo Izaguirre), Bautista Medina (75' Andrés Arrúa), Ezequiel Chivel (75' José Núñez), Agustín Echagüe.
DT: Wilson Cardozo.
SORIANO (0): Bruno Rial, Francisco Martínez Haedo (66' Bruno Giménez), Facundo Ariballo, Ignacio Rivero (46' Lucas Cabrera), Facundo Pezzoli (46' Lucas Colman), Bautista Soares de Lima (66' Brahian de Jesús), Jonathan Díaz, Juan Prato, Agustín Godoy, Ignacio Peduzzi (46' Santiago Viera), Thiago Vique.
DT: Patrick Moreira.
Goles: 10' Bautista Medina (Sa); 82' Mateo Díaz (Sa).
Árbitros: Matías Pérez, Walter Aberasteguy y Gonzalo Ríos (terna de Durazno y Flores)
Tarjetas amarillas: J. Prato, F, Ariballo, L. Cabrera (en Soriano); B.Medina, E. Chivel y A.Ramallo (en Salto)
Estadio: Ernesto Dickinson.
Final sub 18, partido de ida.


